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En esta ocasión, vamos a buscar una respuesta a algo tan sencillo como inquietante, ¿porqué hay personas que hablan en sueños?

¿Por qué hablamos en sueños? El trastorno del sueño: somniloquia

Hoy no queremos buscar el significado de los sueños ni entender que misteriosas tareas realiza nuestro cerebro mientras está descansando. En esta ocasión, vamos a buscar una respuesta a algo tan sencillo como inquietante, ¿porqué hay personas que hablan en sueños?

¿Por qué motivo hablamos en sueños? Los estudios sobre sueños, nos dicen que en algún momento de nuestra vida todas las personas hemos pronunciado al menos una palabra mientras estábamos durmiendo. La verdad, es que resulta algo curioso todo lo que somos capaces de hacer mientras estamos sumidos en este estado onírico, soñando.

Nuestro cerebro sigue estando increíblemente activo, organizando la información, seleccionando y borrando datos. Incluso, es posible que además de hablar en sueños también seas sonámbulo, ¿increíble verdad? Sigmund Freud, fue sin duda, uno de los pioneros en ahondar en estos mares de lo inconsciente, como el poder de lo onírico y de todo aquello que se esconde tras nuestros párpados dormidos.

Hablamos dormidos por algo llamado somniloquia

La somniloquia es un complejo nombre para un complejo tratamiento. La somniloquia es un tipo de parasomnia, es decir, un tipo de trastorno de conducta que sucede cuando estamos durmiendo. Pero no te alarmes por la palabra, no es nada grave ni peligroso ni tiene consecuencias psicológicas. Nada de eso, es un fenómeno que sucede mientras estamos en la fase rem o movimiento ocular rápido.

Es un estado del sueño, también llamado sueño paradójico. Ese instante mágico en que sencillamente se abre la puerta al mundo de los sueños. En ese momento, en el cual nuestras neuronas trabajan de un modo muy intenso, casi al mismo nivel que cuando estamos despiertos. Las ensoñaciones llegan a acelerar su funcionalidad, soñamos que corremos, que volamos, soñamos que acariciamos, etc.

La motivación de la somniloquia: El estrés

El hablar dormidos es un trastorno del sueño denominado somniloquia, que no suele considerarse peligroso. Existen varias formas de hablar dormidos: los que hablan en forma ininteligible, mientras otros pronuncias frases totalmente comprensibles. Es una tendencia que va desapareciendo con los años, ya que suele darse en la niñez y adolescencia, aunque algunos adultos también lo hacen. El contenido de lo que se habla puede corresponderse con experiencias diurnas, pasadas o presentes y pueden ser motivadas por alguna situación de estrés.

Suele producirse en la fase profunda del sueño o sea en la fase REM, y poco probable que se de en la fase liviana del mismo. En la fase REM la actividad cerebral es muy intensa y en ella aparecen los sueños más vívidos, y es en esta fase donde se produce una desconexión muscular, de modo que se desconectan los músculos faciales y las cuerdas vocales están inactivas, pero aún así se pueden pronunciar algunas palabras durante el sueño.

Otra motivación de la somniloquia: La tensión

No es muy común hablar estando dormido, pero como en todo hay excepciones. Por lo regular, tal fenómeno acaece en personas que están sujetas a situaciones de tensión constante, convirtiéndose en su mente en una fijación onírica.

Lo mejor es identificar claramente la causa y apartarse de ella buscando otra actividad de menores exigencias y tensiones, porque no es bueno para la salud mental y biológica vivir con el sistema nervioso alterado las 24 horas.

La rotura de equilibrio con la fase REM

Si pronunciamos palabras mientras estamos dormidos, es precisamente porque en esta fase del estado rem se rompe momentáneamente ese equilibrio de sueño, es decir, lo normal es que nuestros músculos bocas y cuerdas vocales están inactivas. Lo que sucede es que durante un brevísimo instante, se rompe ese control y esas palabras de nuestros sueños son pronunciadas en voz alta.

Es una desconexión de lo onírico, donde el sistema motor vuelve a estar despierto. Pero aún hay más, puede existir una segunda opción, mediante la cual dejar escapar parte de nuestro discurso mientras estamos durmiendo. Hay otro tiempo de sueño, llamado transitorio que está fuera del estado rem, del que se hablaba antes.

Este es un estado en el que estamos despiertos, ahí donde se activan de pronto algunos estados de vigilia que nos permiten de nuevo hablar en voz alta. Estudiando los datos, dicen que al menos el 50% de la de la población habla en sueños. De hecho, casi todos lo hacemos en unos momentos determinados cuando estamos transitando periodos de ansiedad y estrés.

En estos instantes en que la presión de nuestra vida se refleja también en nuestros sueños, acelerando más la atención de nuestras neuronas y provocando efectos como este. Hablamos, nos despertamos precipitadamente y nos rechinar los dientes y puede que hasta tengamos episodios de sonambulismo.

¿Por qué decimos durante esos instantes? ¿Tiene algún sentido de las palabras? La verdad es que no, no son más que palabras aisladas que emergen en voz alta en medio del curso onírico, expresiones que tal vez sean emocionalmente significativas para nosotros en ese instante. Aunque, totalmente incomprensible e incomprensibles para la persona que tengamos al lado.

Frases escapando de la fase REM

Dentro del sueño hay unos siete momentos de ensoñación o sueño onírico. Soñamos que estamos despiertos y que estamos haciendo muchas cosas, una de ellas, hablar. Como la función del habla está detenida, usualmente no hablamos mientras dormimos, pero eventualmente la función se activa y tenemos unas cuantas frases que salen del sueño y pasan a la realidad de la persona que está al lado del soñante, si esa persona está despierta. Es muy peligroso porque, como el super-yo está dormido, el soñante puede soñar cosas, digamos que no muy santas. Si la esposa del soñante llega a escuchar esas cosas «no santas» puede creer que su esposo le es infiel, lo que no es el caso. Él es fiel en el estadio consciente, e infiel solo durante la ensoñación o sueño onírico. Por eso, todas las esposas deben ser instruidas en psicoanálisis y otras materias relacionadas.

Así que cuidado con esas súbitas palabras que emergen involuntariamente mientras dormimos, a ver lo que dices.